Spanish Language News Service Argendiario Discusses the IHR Clinic's Report on Women in Argentine Prisons

El 56 por ciento de las mujeres presas en Argentina es por delitos de drogas

Argendiario
May 18, 2013

De acuerdo al informe “Mujeres en prisión en Argentina: causas, condiciones y consecuencias”, el 56 por ciento de las mujeres privadas de la libertad en Argentina están presas por delitos vinculados al tráfico de drogas. El número de prisioneras dentro del sistema federal se incrementó un 193% entre 1990 y 2012, mientras que durante el mismo periodo, la población masculina creció sólo un 111%. 

El informe -elaborado por la Defensoría General de la Nación Argentina, “Avon Global Center for Women and Justice” y las Clínicas de Derecho Internacional de Derechos Humanos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Cornell y la Facultad de Derecho de la Universidad de Chicago- atribuye este incremento sin precedentes del número de mujeres privadas de la libertad en Argentina a las políticas introducidas en el país por el modelo de “guerra contra las drogas” impulsado por Estados Unidos.

El estudio sostiene que el 85% de las mujeres presas dentro del Sistema Penitenciario Federal fueron condenadas por crímenes vinculados al tráfico de drogas y robos menores. De ellas, el 75% eran el principal sostén de su hogar. “En general, estas mujeres son mulas que ocupan un nivel bajo en la cadena de tráfico de drogas y que son forzadas a adoptar ese rol por necesidad económica”, explica Elizabeth Brundige, Directora Ejecutiva de “Avon Global Center for Women & Justice” de la Facultad de Derecho de Cornell. 

El trabajo se basa en información recolectada a través de una encuesta que fue respondida por cerca del 30% del total de la población de mujeres encarceladas en prisiones federales de la Argentina. También la investigación se valió de visitas a dos prisiones argentinas y entrevistas personales con prisioneras, académicos, activistas, jueces y otros actores. 

A pesar del efecto que las leyes argentinas en materia de drogas producen sobre las mujeres, el informe señala que Argentina ha demostrado la voluntad de desarrollar e implementar iniciativas específicas de género. Dos de estas medidas progresivas – arresto domiciliario y programas que permiten que los niños vivan en prisión con sus madres – están especialmente diseñadas para aliviar las dificultades que enfrentan las mujeres con hijos. Sin embargo, Wade Poziomka, clase 2013 de la Maestría en Leyes (LLM) de la Facultad de Derecho de Cornell, señaló respecto de una de sus entrevistas: “No todas las mujeres se sentían cómodas con el hecho de que sus hijos crezcan en prisión. Una mujer peruana encarcelada por tráfico de drogas temía que vivir en ese ambiente dañaría a su hijo en forma irreparable”. 

El informe, al que accedió en forma exclusiva Argendiario, además identifica diversas reformas que mejorarían el trato de las mujeres en el sistema carcelario, como por ejemplo reducir las condenas por tráfico de drogas de mujeres que se encuentran en lo más bajo de la cadena, ofreciendo alternativas diferentes al encarcelamiento; reducir el uso y la duración de la prisión preventiva; y asegurar que todas las prisioneras reciban de forma oportuna atención médica y pruebas de detección de sustancias. 

“Es importante evaluar objetivamente el sistema penitenciario federal para poder identificar los problemas e implementar las reformas necesarias”, aseguró Silvia Martínez, Co-Directora de la Comisión de Cárceles de la Defensoría General de la Nación. 

El trabajo fue presentado durante un panel de discusión en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chicago, moderado por la profesora Rashida Manjoo, Relatora Especial de Naciones Unidas sobre la Violencia contra la Mujer. La Defensora Pública Oficial, Dra. Silvia Martínez, participó de la actividad y dictó una conferencia en representación del Ministerio Público de la Defensa.

En cuanto a los cuidados médicos, el informe destaca que a un tercio de de las mujeres entrevistadas nunca les fue realizado un PAP y más de tres cuartos del total jamás fueron controladas para prevenir el cáncer de mamas.  En cuanto a la higiene, el 26.46% de las mujeres entrevistadas en prisión contestó que no tienen suficiente acceso a toallas femeninas.

Acerca de la alimentación, much as entrevistadas coincidieron en que la cantidad de comida provista en prisión es suficiente, pero algunas sostuvieron que la calidad de la misma es tan mala que resulta apenas comestible. También, mediante una visita carcelaria, la investigación demostró que mujeres detenidas con prisión preventiva frecuentemente comparten espacios de convivencia con prisioneras con condena efectiva, lo que incumple los requerimientos de la Convención Internacional sobre derechos políticos y civiles. 

La encuesta, además, indicó que el 16.74% de reclusas ha sido testigo de abusos físicos y los ha denunciado las autoridades de la prisión. Sin embargo, más de la mitad de quienes han denunciado abusos señalaron que sus declaraciones no fueron tomadas con seriedad.

Las mujeres entrevistadas consideraron de manera positiva a los programas de trabajo en prisión que tienen como objeto prepararlas para reinsertarse en la sociedad. 

La investigación también destaca que la ley argentina estimula a la educación de las personas en prisión asignando reducción de condenas a aquellos internos que completen sus estudios.

En cuanto a la proximidad del lugar de detención y las visitas, la investigación detectó que el 53.71% de las mujeres entrevistadas se encuentran alojadas a más de 100 kilómetros de sus hogares y familias. 

The repor is available here.